Gracias a la participación de todos los actores que entrevistamos en el desarrollo de este proyecto, nos dimos a la tarea de sistematizar algunas recomendaciones para la gestión de patrimonios que resisten desde el margen. Este ejercicio no se pretende definitivo, sino como un camino de partida para abrir la discusión sobre el sentido de la acción comunitaria en torno a los espacios culturales.

10 Principios para la gestión de patrimonios desde el margen

Decálogo

La fundación

Trabajar con manifestaciones que resisten desde el margen exige una motivación profunda. Todo proyecto necesita una visión clara de su impacto social: ¿para qué hacemos esto?

Para muchos gestores, esta fuerza nace de su propia historia o la del territorio; para otros, de un compromiso humanitario. Sin importar el origen, este propósito es el cimiento ético que sostiene al equipo, mantiene la coherencia y convierte la lucha por la memoria en un proyecto colectivo, fuerte y duradero.

y la esencia

FIJA EL NORTE:
propósito claro y firme
1.
CONOCIMIENTO SITUADO: caminar, escuchar y entender

Gestionar este tipo de patrimonio requiere habitar los territorios, caminar con la gente y escuchar sus voces. Solo así se comprenden sus dinámicas, sus luchas y las razones de su exclusión.

La regla es clara: no imponer narrativas externas. El conocimiento debe nacer del encuentro real —de una conversación, una receta compartida, una vivencia común—. Ese diálogo construye un saber colectivo legítimo, bello y valioso.

2.

El enfoque

El objetivo principal es visibilizar lo que la historia oficial ha ocultado. Dar voz a las memorias vivas dignifica, resignifica y permite que las comunidades vuelvan a apropiarse de sus relatos.

Evitar la revictimización es fundamental. El enfoque debe transformar la pregunta del público: del “¿qué pasó aquí?” al “¿qué se está haciendo aquí?”, transformando la memoria en un motor de acción presente.

y el impacto ético

EL PODER DEL RELATO: humanizar y romper el estigma
3.
POTENCIA EL MENSAJE: el arte como puente y sacudida

El lenguaje artístico es una herramienta poderosa para tramitar memorias difíciles y abrir conversaciones. El arte toca fibras, moviliza, denuncia y despierta reflexión.

Un proyecto que logra sacudir tiene más posibilidades de generar resonancia, diálogo y cambios reales en quienes lo viven.

4.

La estrategia

La visibilidad determina el impacto. El proyecto debe comunicar en múltiples direcciones:

  1. Dar voz a las memorias ocultas.

  2. Mostrar a la comunidad su propio poder de transformación.

  3. Evidenciar las realidades territoriales ante instituciones y otros actores.

Seleccionar y articular contenido y formar públicos es clave para llegar al público correcto, crear redes, inspirar a otros y atraer aliados.

y los recursos

VISIBILIDAD ESTRATÉGICA:curaduría y formación de públicos
5.
DOBLE GESTIÓN Y ALIADOS: nadie trabaja solo

Trabajar desde el margen siempre es colectivo. La doble gestión equilibra:

  1. Desde adentro: liderazgo, administración, recursos y ejecución. El primer aliado es un equipo interdisciplinario, diverso y sólido.

  2. Desde afuera: construcción de red (la juntanza) y relación con instituciones, academia, colectivos y sociedad civil.

Como muchos contextos son sensibles, el apoyo psicosocial no es opcional: es una necesidad ética.

GESTIÓN DE LO SENSIBLE: coherencia y rigor

La ética es la brújula. Cada paso debe ser transparente, respetuoso y validado con la comunidad.

Las fuentes externas ayudan, pero no pueden reemplazar la voz de quienes viven la historia.

La formación constante del equipo garantiza rigor, calidad y procesos coherentes. Un equipo preparado cuida mejor el relato y a las personas que lo sostienen.

La permanencia depende de la sostenibilidad. Es vital diversificar la generación de recursos: autogestión, convocatorias, aliados, iniciativas propias, entre otras.

Esto requiere conocer la normatividad, entender la financiación y administrar bien cada alianza.

A veces implica arriesgar o invertir recursos propios para mantener la calidad.

7.
6.
8.
SOSTENIBILIDAD CREATIVA:variar recursos, sostener la calidad

La Persistencia

Gestionar desde el margen es duro. La frustración es real: los procesos cambian, surgen obstáculos y toca ajustar constantemente.

La constancia permite dejar bases sólidas, herramientas y conocimientos que resuenan en el territorio. El legado más valioso es que la comunidad pueda replicar, transformar y seguir construyendo.

y el futuro

FLEXIBILIDAD Y LEGADO:herramientas para que otros sigan
9.
APRENDIZAJE CONTINUO: abrir caminos y crear futuros

Aquí nadie lo sabe todo. El aprendizaje es diario y humilde.

Cada proceso debe servir para abrir caminos y ser punto de partida para otros gestores y organizaciones.

Así se teje un conocimiento en red que resignifica el patrimonio y ayuda a soñar y construir otros futuros: más sostenibles y empáticos.

10.